Lucha contra el hambre: Antioquia tiene la solución

09 Sep 2024
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Rostro María Bibiana Botero, Presidenta Ejecutiva de Proantioquia
Rostro María Bibiana Botero, Presidenta Ejecutiva de Proantioquia

Rostro María Bibiana Botero, Presidenta Ejecutiva de ProantioquiaLa dinámica económica en Antioquia ha sido un motor clave en su progreso social durante los últimos años. Según el Informe de Calidad de Vida 2023, elaborado por Antioquia Cómo Vamos, el Departamento, con una participación del 14,7% en el PIB nacional, se ha destacado frente a otras regiones del país. El crecimiento anual del PIB en Antioquia, del 3,3% en 2023, supera al promedio nacional de 2,6% y el desempleo en la región es de un 9%, comparado con el 10,2% para el país. Avances que son el reflejo de un fuerte tejido empresarial comprometido con dinamizar la economía y generar condiciones de desarrollo para nuestra región.

La foto, desde la perspectiva económica, se ve bien. Sin embargo, los retos persisten. Aunque la pobreza multidimensional ha disminuido, pasando de un 15.3% en 2018 a un 9,5% de la población en 2023 y la pobreza monetaria parece seguir el mismo comportamiento, más personas en Antioquia enfrentan inseguridad alimentaria. Esto es alarmante: la inseguridad alimentaria moderada o severa ha aumentado en 10 puntos porcentuales en promedio entre 2021 y 2023, afectando al 38% de los hogares.  Solo en Turbo y Necoclí, más de 55 mil hogares no tienen asegurada su alimentación diaria. En Antioquia hay hambre.

Este renglón de la economía es la actividad principal en 5 de las 9 subregiones, y es la que más aporta a la economía y empleo por fuera del Valle de Aburrá. Sin embargo, en los últimos 5 años este aporte se explica en mayor parte por el aumento de los precios; mientras que la producción del sector agrícola creció en 11% (precios constantes), el aumento en precios fue del 122%; siendo la principal barrera para que se transforme en bienestar para las personas. Tenemos la oportunidad de mitigar la inseguridad alimentaria incentivando no solo la producción, también garantizando precios accesibles y facilitando la distribución y el acceso a mercados. La lucha contra el hambre es posible invirtiendo en el campo colombiano

Para lograrlo, se requieren condiciones habilitantes en el país que dependen de la voluntad y eficiencia de las instancias nacionales. Las políticas del gobierno central en materia de infraestructura y seguridad han generado incertidumbre y vulnerabilidad. En especial la Paz Total, que ha comprometido la seguridad territorial permitiendo que las estructuras ilegales ganen control en todas las subregiones del departamento, donde organizaciones criminales como el Clan del Golfo hacen presencia en el 87% de los municipios. Más que discursos, requerimos de acciones urgentes y decididas para enfrentar estos problemas estructurales.

Antioquia tiene grandes retos para mejorar la movilidad social de sus habitantes: la seguridad territorial y ciudadana, la oferta y calidad de la vivienda, el crecimiento del trabajo formal y brindar condiciones educativas adecuadas a niños, niñas y jóvenes. Sin embargo, la lucha contra el hambre no da espera, debe ser la prioridad de todos los sectores de nuestra sociedad. Que ningún habitante de nuestro departamento aguante hambre es un propósito que nos debe convocar.

 

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