Por: Rafael Aubad, Presidente de Proantioquia (Portafolio)
En 1975, doce empresarios antioqueños –ajenos a todo sectarismo y unidos por un sentido de bien común– crearon la Fundación para el Progreso de Antioquia y de Antioquia por Colombia (Proantioquia) como "... institución de utilidad común que desde el campo privado colabora con el Estado".
Dicha colaboración –no suplantación, ni agenda particular– evolucionó progresivamente, de manera visionaria, con ayuda específica a programas de gobierno, apoyo en la construcción de instituciones y de pensamiento para trabajar permanentemente e incidir en temas de interés colectivo: equidad, paz, justicia, educación, competitividad, buen gobierno y, como marco general, en visiones estratégicas de largo plazo.
Algunas instituciones que hoy son orgullo de Antioquia por su labor en favor de la equidad y la generación de riqueza social, como Antioquia Presente, Cooperativa de Reciclaje, Recuperar, Inexmoda, Centro de Ciencia y Tecnología de Antioquia, Incubadora de Empresas de Base Tecnológica, Centro de Producción Más Limpia, Parque Explora, Centro Cultural Moravia y Ruta N, encontraron promoción y apoyo en Proantioquia para ser realidades permanentes de cooperación público-privada.
Pero el compromiso ha sido también con el país y fiel al mandato de sus fundadores. En el balance de los 40 años se recordó el papel de los empresarios de la región, con otras importantes realidades institucionales nacionales que piensan y actúan a favor de lo público: Colfuturo, Empresarios por la Educación, Excelencia en la Justica, Transparencia por Colombia, Ideas para la Paz y los Cómo Vamos. Y el compromiso con los prorregionales de carácter empresarial, cuyo ejemplo más reciente y para satisfacción de todos los colombianos es Probogotá, sin olvidar a Probarranquilla, Promisión-Bucaramanga, Unidad de Acción Vallecaucana, y Prorinoquia, entre otros, con quienes Proantioquia coopera con entusiasmo.
En el foro Proantioquia 40 años, se mostró la vigencia, pero, al mismo tiempo, la necesidad de un despliegue más activo de todas estas capacidades institucionales, prácticamente en el universo de los retos que tenemos como sociedad, para fortalecer esta masa crítica que, desde la sociedad civil, con un rol especial del empresariado, trabaja en visiones y acciones transformadoras, cada vez más urgentes para nuestro futuro como sociedad democrática. Hacia un sólido ecosistema social, en cual se discutan, analicen, valoren y se apoyen políticas públicas, conduciendo los esfuerzos empresariales hacia estos propósitos, sin ánimos partidistas ni vinculación electoral más allá de las legítimas agremiaciones que trabajan por intereses sectoriales.
Obviamente, esta invitación se enmarca en un paradigma contemporáneo: es necesario, para responder a los grandes aspiracionales de una sociedad más democrática y de mayor bienestar para todos, evolucionar de la noción de gobernanza como un modelo dominado por gobiernos de turno a ecosistemas de soluciones sociales, en donde la sociedad civil es parte fundamental de construcción de lo público.
En este marco, compartiremos con los lectores en esta columna, muchas iniciativas que se generan en estos ecosistemas, pensando en la elaboración colectiva de un mejor país.
- Inicie sesión para enviar comentarios












