Por:Juliana Vélez Gómez – El Mundo
Katherine Franco, docente de Tecnología e Informática de la Institución Educativa José Asunción Silva, de Medellín, ganó la Medalla Luis Fernando Vélez en los Premios a la Calidad de la Educación de este municipio, en 2009. Katherine Franco tiene claro que la herramienta no es la meta. Por eso, cuando esta docente de Tecnología e Informática llegó a la Institución Educativa José Asunción Silva, de Medellín, supo que su verdadero trabajo estaba más allá de enseñarle a los niños a encender un equipo de cómputo.
¿Por qué? Lo primero que detectó entre los estudiantes fue una gran avidez por interactuar en las redes sociales. Además, estaban los recursos pero los espacios no se aprovechaban de la mejor manera. Por otra parte observó que entre los niños había dificultades para expresar las ideas, pues no tenían respeto de unos hacia otros y tampoco demostraban mucho interés por la lectoescritura.
Pese a que comúnmente este tipo de situaciones se atienden desde otras áreas, la profesora, antes que ver un problema vio la oportunidad para articular diferentes habilidades de los chicos con la tecnología y convertir las barreras en una red de talentos y convivencia que más tarde se llamaría "Ciudadanos digitales", un proyecto que hizo merecedora a Franco de múltiples reconocimientos en la ciudad y fuera de ella.
La idea de "Ciudadanos digitales" trabaja cuatro núcleos temáticos: la convivencia escolar, el trabajo colaborativo, los procesos de lectoescritura y la mediación TIC.
Así, a través de diferentes estrategias basadas en plataformas digitales como blogs, páginas web, audios, sitios interactivos, entre otros, los estudiantes de 1º a 5º son protagonistas y cocreadores de contenidos que incentiven la buena convivencia, las experiencias más destacadas de su entorno y el estímulo a otros compañeros a ser mejores.
"Los niños se han convertido en líderes de convivencia", afirmó Franco. Para ella, usar las herramientas tecnológicas en favor de procesos ciudadanos y pedagógicos es una sensibilización que no ocurre de un día para otro. "El estudiante asume la conciencia de que la herramienta no es mala ni buena, sencillamente se le da el significado en la medida que le va transformando al estudiante la experiencia de vida que adquiere", expresó.
Camino al Premio
Fue la rectora de la institución en aquella época quien motivó a Katherine a postularse a los Premios Ciudad de Medellín a la Calidad de la Educación. Y aunque tenía temor de que otros conocieran su experiencia, asumió el riesgo, tomó las experiencias y comenzó a escribir. "Todos los maestros hacemos cosas maravillosas, pero el afán del día a día a veces las hace olvidar", manifestó.
Para ella, postularse a estos galardones es una oportunidad, además, de retomar acciones que en ocasiones se dejan de lado como recoger y sistematizar la experiencia con los estudiantes, ponerse metas, estudiar los propósitos con rigurosidad, buscar referentes y reflexionar sobre el acto educativo.
Han pasado cinco años desde que ganó el Premio pero no desiste, pues actualmente se postula con otro más.
Según ella "los maestros se deberían postular para compartir. No hay nada más satisfactorio que cuando se trabaja colaborativamente; que cuando puedo recibir del otro para enriquecer mi práctica", concluyó.
Ciudadanos digitales
La idea consta de un audiolibro en el que los niños cuentan historias creadas por ellos mismos; páginas web que tienen como temática campañas para prevenir el bullying, el cuaderno de emociones, un grupo en Facebook, que se ha convertido en un canal de comunicación entre los estudiantes para compartir sus tareas, discutir sobre temas de la clase y comentar videos y material educativo.
Pero también son los artífices de un periódico digital en el que ellos mismos hacen sus entrevistas; un canal virtual de televisión en el que están albergados hechos importantes de la institución como presentaciones culturales o actos cívicos y el espacio "Amigos sin fronteras" en el que, a través de videollamadas por skype, los estudiantes comparten conocimientos con otros niños y jóvenes de países como Malaysia, Costa Rica, Estados Unidos, entre otros.
"Me gusta estar en los proyectos de la profe porque me hace sentir grande y como si ya trabajara", dijo Valeria Marín, de 5º. Por su parte, Santiago Varela, del mismo grado, manifestó que con estas actividades "vamos a experimentar y más adelante, cuando seamos grandes podemos enseñarle a la gente que no sabe muchas actividades".
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