En noviembre de 2014, Medellín Cómo Vamos en asocio con la Universidad Eafit realizó una mesa de trabajo para presentar y debatir en cuanto a la apuesta de la Alcaldía de Medellín en la construcción de una política pública en seguridad y convivencia, la cual se viene desarrollando desde el año 2013 con la participación activa de la academia, los empresarios, los organismos internacionales, los organismos de seguridad y justicia y la ciudadanía en general.
El objetivo de la política es la generación de un ambiente seguro y conviviente que garantice la libertad de los ciudadanos, que les permita gobernar sus destinos personales y su destino colectivo como sociedad y romper patrones de criminalidad, haciendo uso de los distintos recursos e instrumentos públicos y privados existentes.En esta mesa participaron el vicealcalde de seguridad y convivencia de la ciudad de Medellín, el doctor Luis Fernando Suárez, quien presentó cómo ha sido el proceso de construcción de la política pública; el director del Sistema de Información para la Seguridad y la Convivencia –SISC- Oswaldo Juan Zapata quien presentó un diagnóstico consolidado; la doctora Ana Daza, de la oficina de las Naciones Unidas contra la Droga y el Delito –UNODC- quien presentó la auditoría en seguridad que han venido realizando y, finalmente, el investigador Andrés Casas Casas, del Centro de Análisis Político de la Universidad EAFIT quien presentó el reporte "Arquitecturas Institucionales para la Transformación de la Seguridad y la Convivencia en Medellín". Por último, el público asistente, entre quienes se encontraban representantes de gremios, investigadores de universidades y organizaciones no gubernamentales, participó a través de preguntas y comentarios frente a los resultados mostrados por los expositores.
Entre las principales conclusiones estuvieron que la política pública debe estar orientada para los ciudadanos y no para los delincuentes. Además, se requieren enfoques poblacionales y enfoque territorial. Se requiere mejorar día a día la gobernabilidad del problema, y para ello es fundamental fortalecer lo institucional, lo cual pasa por fortalecer los organismos del estado, visibilizar la corrupción en estas instituciones y fortalecer la perspectiva de derechos humanos.
Aunque anualmente en Medellín hay un promedio de 19.000 capturas, no se rompen los patrones delincuenciales. Y aunque en concepto de la investigadora Ana Daza de UNODC, Medellín es la ciudad de Colombia que quizás ha hechos más cosas, no son suficientes para romper los patrones, con lo cual se requieren nuevos enfoques.
Más allá de que un delito suba o baje, cuando hay un patrón significa que no lo manejamos nosotros, sino que alguien más o un factor que no hemos alterado es el que gobierna esa situación. Con lo cual se requiere ganarle gobierno a la situación.
En ese sentido UNODC propone un enfoque usado por la Fundación Rockefeller de innovación social, que consiste en identificar retos y oportunidades, generar ideas desde lo territorial, desarrollar y probar esas ideas, y al final se crean prototipos para ser escalados y, finalmente, se debe innovar sistemáticamente.
Se requiere para esta innovación una visión conjunta de ciudad, esto significa que el cambio involucra a todos, no solo al gobierno, o a la Policía, toda la sociedad tiene que involucrarse, se tiene que buscar un pensamiento y marco de trabajo sistemático y un convencimiento de que estos ejercicios constituyen ensayo y error.
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